Marie Moreau
Un día antes de la fiesta donde Marie sería presentada a la empresa, Mateo, le hizo Marie una invitación difícil de rechazar:
—Pequeña, ¿qué te parece si nos echamos un partido de póker? Me siento realmente inspirado y sé que esta vez sí te venceré. — Ella, sonrió, con satisfacción, nunca la había ganado jugando, era un machista de lo peor no soportaba que una mujer lo ganara una y otra vez.
Pero al contrario de lo que ella pensaba, él ocultaba la necesidad de estar cerca de ell