No, no. Ellos no pudieron haberme dejado sola. Siento que toda mi alma duele. Reconozco que no he sido la mejor hija, pero jamás los abandonaría. Los amo mas allá de esta vida, son lo más importante para mí, ellos son lo único que tengo.
Abro los ojos y lloro como una niña pequeña. Me siento sola y tengo mucho miedo.
—Leah, no llores.
Es irremediable.
He pasado siete meses culpada por algo que no hice solo por serle leal a mi sangre. Fui juzgada, maltratada y golpeada y ¿Qué gano? Que me abando