CAPÍTULO 73:
POV ALESSIA
La luz de la luna se había ido, pero el sol no había regresado bien. Colgaba en el cielo como una moneda opaca, débil y blanca, como si tuviera miedo de mirarnos directamente después de lo que había pasado. La habitación del hospital olía a sangre, a ozono y al olor agudo y limpio de piel nueva, y por mucho tiempo nadie habló. No desde que les dije que nombraran a los niños. Tres hijos, envueltos en blanco, colocados en fila sobre la cama junto a mí como una ofrenda qu