«Levanta la cabeza».
«Así se hace, sonríe con más naturalidad, Valeria». Ravina le dijo desde un lado.
Valeria hizo exactamente lo que le dijo, y eso hizo que la sonrisa de Ravina se ampliara. Han pasado casi tres semanas desde que Valeria se mudó, y se lo han pasado de maravilla.
Durante este tiempo, Damon ha podido ver un lado de su mujer que hacía mucho que no veía. Ese lado salvaje y despreocupado.
Ese lado que casi vuelve a quemar la casa mientras horneaba galletas y las dejaba en el horno