—Fui a una reunión, ya lo sabías, ¿por qué me lo preguntas? —preguntó Valeria, y dejó caer el bolso.
—¿Con quién estabas? —Valeria frunció el ceño. No entendía a qué venían sus preguntas. Se rascó el cuello y dijo que se iba al salón a descansar hasta que él estuviera listo para marcharse.
—¿Por qué te has reunido con mi hermano, Valeria? —preguntó Xavier. Su voz era tan fría que a Valeria, literalmente, se le puso la piel de gallina.
—¡Te he hecho una pregunta! —espetó Xavier enfadado. Valeria