CAPÍTULO 76: “LUGAR GIGANTE”.
CADENCE
Me ha costado acostumbrarme un poco a todo lo de la administración de las propiedades de la familia, pero no es imposible, pienso dándole un vistazo más al libro mayor de la mina en la que tenemos menos acciones.
De pronto escucho un toque en la puerta de la oficina y levanto la mirada del ordenador.
Daniel está en la puerta, tiene una mueca incómoda en el rostro y me sonríe nerviosamente.
—¿De casualidad necesitas que vaya a buscarte algo a la ciudad? ¿Quieres comprar alguna cosa?—preg