DESENTRÚAME 2
“Cyrus… ¿qué haces?” Camilla abrió mucho los ojos cuando Cyrus bajó la cabeza, entre sus muslos. El dobladillo de su vestido se levantó.
“Shhh… Relájate”, susurró él, mientras le tomaba la mano y se llevaba dos dedos a la boca. Su mano libre le ahuecaba el pecho, amasándolo con suaves y rítmicos apretones.
“Cyrus, no…”
Levantó la cabeza y la miró con sus tormentosos ojos grises. “Es una locura, lo sé. No… no puedo explicarlo, Camilla. No puedo dejar de pensar en hacerte correrte, C