Antonio siguió trabajando pendiente de las nuevas informaciones del detective, pese a que ninguna daba con el paradero de Kate.
Los trabajos en el Orfanato habían terminado, pero igual él siguió yendo disfrazado de jardinero, así jugaba a la pelota con los niños y podía conversar un rato con Benjamín. Antonio también le tomó cariño a los otros niños quienes corrían para abrazarlo, él pensaba que todos les hacía falta mucho cariño.
Le pidió a Eulogio entradas al zoológico, les regaló un paseo co