Ángela ya estaba instalada en la playa, feliz de poder respirar un poco de aire fresco y con la intención de descansar y olvidarse de Diego.
Se instaló en un hotel y la ventana de su habitación tenía una maravillosa vista al mar, de inmediato se puso un vestido holgado y fue a la playa.
En la playa veía a familias y parejas jugando, en la arena o bañándose en el mar. Ella trató de ignorar la pena de sentirse sola y camino por la orilla del mar.
-¿qué voy a hacer? Ya no quiero ver más ni a Pet