Guillermo salió en su coche, a esa hora hacía más frío y una brisa de nieve soplaba fuertemente, recorrió calles, plazas, restaurantes, pero no la veía, no tenía pistas y apenas la había visto una vez, igualmente siguió buscándola, iba lentamente en su vehículo, cuando vió a una joven correr y detrás de ella dos tipos la perseguían, inmediatamente acelero hasta ponerse al lado de ella, se detuvo y abrió la puerta y le gritó -¡¡Julieta súbete!!
Ella lo quedó mirando -¿cómo sabía su nombre?- pensó