Antonio entró a la cabaña con Akbar en brazos, Kate ya estaba acostada, pero despierta.
-hola, tenemos visita hoy, dormiremos con Akbar- dijo Antonio
Kate se quedó callada viendo cómo él acomodaba a Akbar entre medio de ellos en la cama, Kate pensó que él no quería estar con ella, y s dio la media vuelta dándole la espalda y quedó allí acostada llorando sin que él se diese cuenta.
Amaneció y Kate despertó escuchando las risas de Akbar, nunca lo había escuchado reír.
El pequeño jugaba con Antonio