Antonio entró a la cabaña con Akbar en brazos, Kate ya estaba acostada, pero despierta.
-hola, tenemos visita hoy, dormiremos con Akbar- dijo Antonio
Kate se quedó callada viendo cómo él acomodaba a Akbar entre medio de ellos en la cama, Kate pensó que él no quería estar con ella, y s dio la media vuelta dándole la espalda y quedó allí acostada llorando sin que él se diese cuenta.
Amaneció y Kate despertó escuchando las risas de Akbar, nunca lo había escuchado reír.
El pequeño jugaba con Antonio, quien le colocaba caras, se escondía bajo las sábanas, todo para hacerlo reír y lo lograba porque el pequeño se reía a carcajadas.
-mira quien despertó campeón, tu tía Kate- dijo Antonio
El pequeño miraba a Kate fijamente y estiró su mano al vientre de ella. Kate sabía que Akbal era especial, con los dones de sanación de su madre Adhara y de linaje puro. Ella recordaba cuando el pequeño nació, que en la selva hubo revuelo, animales y aves se posaron en las afueras de donde estaba naciendo Akba