Adele vigilaba a Stefano a través de Àrtur Cox, su amigo y complice, sabía los horarios de llegada y salida, sabía que no faltaba mucho para el nacimiento del bebé de ellos.
- Adele. Esto no saldrá bien. Ten mucho cuidado con lo que vaz a hacer. ¿ Estás loca sabías?
Salió una carcajada de los labios de Adele que Ártur no le quedó dudas.
Se cuestionó mentalmente.
Y es que era tan inestable emocionalmente que confundía la realidad con la fantasía.
- Solo tendré al hijo de mi prometido, el debe r