Lo primero que el joven delta vio cuando abrió su ojo fue una brillante y blanca luz sobre él, obligándole a parpadear un par de veces antes de poder acostumbrarse al brillo. Sus fosas nasales se inundaron casi de inmediato con el aroma de los químicos de una enfermería, igualmente el molesto sonido de un pitido le hizo conectar los puntos. Kiyan debió haberlo llevado a una enfermería de aquel edificio. Podía sentir algo sobre su brazo y estando más consciente sintió como la parte superior de s