Capítulo 38
Un pitido constante era la señal de que era momento de despertar, pero el beta no tenia muchos ánimos de hacerlo, los últimos días su cuerpo había sido puesto al límite por los constantes “entrenamientos” como Ryoichi solía llamarlos, en el caso de Kion no era más que hacerlo pelear constantemente, cuando no peleaba y dejaban que su cuerpo empezara a curar por su cuenta se veía en la terrible situación de tener que soportar más inyecciones del suero. Poco a poco su cuerpo había comenzado a cambi