Renato, baja ya bañado y cambiado, se va a despedir de su madre.
- Renato, dime cuál es la sorpresa, no me dejes con la intriga, hijo - Soledad lo mira expectante, ansiosa por descubrir qué será.
- Aún no puedo revelar nada, pero te prometo que, cuando esté seguro, yo mismo seré quien te dé la noticia.
- ¡Es verdad! Mi corazón no me miente, el bebé de Aitiana vive - Soledad se queda pensando. Renato y nana se miran sorprendidos, sonríen, pero no le confirma nada.
- Si te digo, no es sorpresa -