Mundo ficciónIniciar sesión—No, pero desearía. —Aprieta sus labios y luego se voltea para dirigirse a la sala.
—Yo desearía tener un novia que me reciba como tú —la hace reír—, tienes la energía de una mascota cuando llega su dueño, sin ofender.—No me ofendo, de hecho, si suelo ser la mascota de mi novio, pero en la cama, si sabes a lo que me refiero.Le guiña el ojo y lo hace reír, Matthijs nota algo y se tapa los ojos.—¡Dios mío!—¿Qué sucede? —dice asustada.—Señorita, estás desnuda.






