Aurora.
Al despertar me emociono al ver a Dante a mi lado pero este se miraba molesto y cansado, me siento en la cama y me alejo un poco de él ya que lo estaba abrazando me siento tan avergonzada, bajo la mirada y me doy cuenta que me cambiaron de ropa, acaso abra sido él.
-No dejaste de moverte durante toda la noche y no me dejaste dormir.
-En serio, lo siento pero en verdad no has dormido.
-No te preocupes no es la primera ves que tengo insomnio, no es algo nuevo.
-En ese caso descansa yo te cuidaré.
Dante me voltea a ver un poco sorprendido pero una leve sonrisa aparece en sus labios y temo que se repita la noche que pasamos juntos subo la cobija asta arriba en un intento de protegerme, no es que me allá desagradado lo que pasó entre nosotros pero Dante es un hombre de mucha resistencia.
-Lo que me produce dueño es algo pícara pero también beber y fumar.
Recuerdo los rumores que se decían de Dante que solía traer cantantes a su habitación por las noches y al recordar eso me siento