Habíamos trabajado en la búsqueda de la exesposa del teniente y estaba en Villavicencio, su última ubicación era de dos semanas, teníamos una dirección, según los servicios públicos. Todo se lo había enviado a Yaro. Eran las siete de la noche.
Lía nos llamó para cenar, al llegar al comedor el niño venía mirando su celular cuando gritó y salió corriendo de regreso a la habitación. Quedamos desconcertados, fue Onely quien tomó el celular de Gibran y al mirar abrió los ojos.
—¿Quién es Sofía?
—Su