Dos meses habían pasado, la semana entrante era la boda de mi hermana Onely, por eso Lía, Amira y yo nos vinimos una semana antes a la Villa Las Nubes para arreglar el área de la piscina para la recepción de la cena y el área frente al mar donde sería la boda con el sacerdote en la tarde. No será nada ostentoso, pero sí hermoso. Ya tenía seis meses de embarazo y al mirar atrás mi otra hermana acariciaba su insipiente barriga. Lía ya tenía tres meses. Recordé cuando nos dieron la noticia. Fue a