Freya Cranston
Miró mi taza de café entre mis manos y suspiro; el peso de una mirada azulada esta sobre mí, ansiosa y llena de curiosidad a la espera de una respuesta que no se si sea la más adecuada en este momento.
Volteo de soslayo y Ezra, vestido con su habitual traje ejecutivo, mueve las cejas de arriba abajo con impaciencia.
—No creo que sea buena idea que Blair vaya al hospital —al fin respondo y doy un trago a mi bebida que ya se encuentra un poco tibia—. Cara no está emocionalmente es