CAPITULO 42
Ezra Lennox
—Denme otro whisky, por favor. ¡Y esta vez que sea doble!
— ¡Vamos, bro! ¿No crees que sea demasiado temprano para embriagarse?
—No me importa un caraj0, Ryan —deje en claro mientras escurría lo que quedaba de mi último trago—. Mi esposa y mi hijo desaparecieron, no tenga puta idea de dónde buscarlos; así que, no tengo nada mejor que hacer —lo mire con gesto de obviedad y desdén a la vez—. Ya deja de joder, no ves que perturbas a tu primer cliente del día.
Mi amigo r