CAPITULO 16
Blair Cooper
—Te ves horrible esta mañana querido esposo —digo al ver el rostro de Ezra a través del espejo del tocador; está sentado en la cama estrujándose los ojos—. ¿Tuviste una noche agitada?
Baja sus manos y tuerce la boca, hasta que hace una mueca de dolor y termina por tocarse el labio inferior roto.
— ¡Mierd@, duele! —dice contrariado y se rasca la cabeza viendo sobre la cama y luego de nuevo a mí.
Desvió mis ojos de vuelta a mi rostro mientras termina de aplicarme un poco