Angelina
Tocan la puerta y Andrew se levanta para abrir, la sirvienta entra con el desayuno y mis ojos se iluminan al ver la comida.
Dejan todo en la mesa por orden de mi esposo y se retira, dejándonos nuevamente en nuestra burbuja de amor, me siento y agarró un pedazo de manzana.
—No quiero salir de esta habitación si me tratarán así —digo con humor.
—Es lo que te mereces, ¿Cómo te sientes? —. Sé a lo que se refiere, me sonrojo y bajo la mirada.
—Bien.
—¿Solo eso? —Odio cuando se pone de pre