Capítulo 64. Discordia sembrada.
Vael Zarkov.
Al regresar del final de su criba, algunos grupos apenas pueden caminar. Otros conservan suficiente energía para discutir. Unos cuantos incluso sonríen, convencidos de que haber sobrevivido otra jornada significa que la peor parte ya terminó.
No han entendido absolutamente nada.
Hay tres menos. La lista se reduce y yo obtengo solo los que merecen seguir con vida. Porque el número no es lo importa para este caso, es la utilidad.
Aunque haya dos colados que siguen obteniendo mirada