Capítulo 48. Calma incompatible.
Avery Crown.
La corriente ya no se parece al pequeño cauce donde habíamos bebido días atrás. De eso no tiene absolutamente nada.
Ahora desciende con fuerza entre enormes rocas cubiertas de escarcha, formando una quebrada estrecha donde el agua golpea contra la piedra levantando pequeñas nubes de vapor que el frío convierte en una neblina espesa.
¿Acaso eso también es controlado por…?
La rabia me gana, haciéndome apretar la tela del abrigo, porque hay algunos que ni siquiera lograron llegar al