Capítulo 15. Prejuicios.
Vael Zarkov.
Cuando he aprendido a valorar el silencio más que el ruido, el segundo que se mantiene luego de su respuesta me parece infinito.
Insoportablemente infinito al reparar en que mantiene la barbilla arriba, como si hubiese dado el permiso para hacerlo.
Una carcajada grave rompe en el salón. Y aunque no es la mía. Que sea la de Grok convierte el sonido en un permiso, al cual le sigue otra. Luego otra más. Dos volki intercambian una mirada divertida mientras uno niega lentamente con l