Las preguntas fueron precisas, sin palabras innecesarias. No obstante, las respuestas provocaron un sobresalto en su corazón. La habitación se hizo gigantesca; a su alrededor, las paredes se expandían. Sus piernas flaquearon y, en respuesta, se desplomó de rodillas, sin poder retener las lágrimas.
El peso de la realidad se hizo tan inmenso que Nathan percibía que el mundo entero se desmoronaba a su alrededor.
—Tú eras la persona que más amo. —Sonrió con los ojos cargados de llanto—. Estaba a pu