Todo ella le encantaba, sus pechos, su abdomen plano, esas caderas junto a su delicioso trasero mientras acariciaba sus piernas largas y estilizadas comprobando una vez más la suavidad de su piel, como todo su cuerpo se erizaba con su tacto y como sus labios se encontraban una vez más, iniciando una batalla hordas pero terriblemente seductora, haciendo así que sintieran hasta el más mínimo detalle de su encuentro, Luna no sabía si era el embarazo o era a caso que Farit sabía tan bien donde toca