A él le encantaba escuchar lo mucho que disfrutaba todo lo que le hacía, le hacía saber lo bien que la hacía disfrutar, era lo único que quería en ese momento que Luna estuviera satisfecha, probarla de todas las formas posibles era lo mejor, por que de verdad sabía deliciosa, como jamás nunca probo y sonrió cuando sintio como se corrió justo en su boca de una manera espectacular, el abrió mucho más la boca, no dejaría que nada se despediciara. Siguió su cometido a pesar de que sabía que Luna ha