Se vistió en silencio y no dejó que nadie la maquillara, se peinó y se maquilló ella misma, sin esforzarse demasiado, y agarró aquel ramo de novia como si fuera un sable mientras salía de la habitación.
El evento estaba planeado en el salón de bodas más importante de la cuidad. La seguridad era tre