Capítulo 34
Marianne la había visto. La había visto mientras levantaba los ojos entre una oración que no significaba nada y otra, y había visto cómo aquella mujer sacaba un arma. Su conciencia se lo gritó, Gabriel Cross no era de los que esquivaban una bala, incluso si el infeliz de Benjamín no lo merecía. Y su