Asli estaba muerta. Astor estaba en prisión. Y Marianne ni siquiera imaginaba cómo iba a sentirse Hamilt Grey cuando supiera que de un día a otro simplemente... se había quedado sin hijos.
—¿Qué van a hacer ahora? —preguntó Lennox a la noche siguiente cuando todos se reunieron en su casa.
—Nos vam