—De acuerdo, voy para allá ahora mismo —respondió Gabriel.
Pero antes de comenzar a vestirse, tropezó con los ojos curiosos de Marianne.
—¿Qué está pasando? —preguntó la muchacha arrugando el ceño.
—Max cree que logró rastrear a Angus Moore hasta Venezuela —le explicó Gabriel, sentándose junto a