La noche todavía era larga, las chicas bailaban y disfrutaban de la compañía de los apuestos rusos, muchas estudiantes las veían con envidia, eran Dary, Aithana y Casy, quienes tenían toda la atención de esos guapos chicos y a ellas no les daban ni la hora, sobre todo Damiano que era demasiado huraño
De pronto en la fría noche pero divertida, Ivanko llevó a Casy a sentarse a una de las gradas, ahí los dos reían, se veían geniales con sus disfraces de vampiros, hasta que el joven ruso se puso s