Aithana tenía las manos en los labios evitando dar un grito por la impresión de ver a los dos jóvenes CEOS, peleando por algo tan insignificante, se sentía avergonzada, no quería que se hicieran daño, pero Drago, había retado a Eliot y él le había aceptado el reto
Los empleados que se encontraban en su hora de comida intentaron separarlos, Pero parecía que les había crecido una fuerza sobrehumana, nadie podía pararlos, siguieron golpeándose hasta que una imponente voz los hizo detenerse en sec