El suave viento otoñal de Nueva York rozaba mi piel, pero no era eso lo que me incomodaba. Era esa sensación…
Como si algo estuviera a punto de romper la calma de mi pacifica vida. Era Sábado.
Ese día no saldría con ninguna de las chicas. Daniela estaba con jaqueca y Mérida perdida en su mundo de series en N*****x con un Kdrama que habia salido. No me importaba porque hoy…
Tenía algo más importante.
Apreté con fuerza el asa de la bolsa, intentando ignorar ese presentimiento extraño en el pec