Blackthorne vio en medio de su reflexión como Emma se alejaba escaleras arriba, rumbo a su habitación matrimonial, misma que solo servía para hacerlo sentir mal; se quedó paralizado en su sitio a punto de estallar por la ira contenida en su interior; quería gritarle reclamarle su error; hacerle entender que solo él podría hacerla feliz; ella era suya en todos los sentidos posibles y nunca permitiría que se alejara el solo hecho de sentirla perdida lo enfurecía.
Ver la tranquilidad con la cual s