CAPÍTULO 06
La mirada de Gabriel está fija en mí, mis ojos se agrandan más de lo debido al sentir el calor de su respiración pegar contra mi mejilla derecha, el olor de su perfume me embriaga y las mariposas traicioneras dentro de mi estómago logran ruborizarme un poco. El profesor captura su labio inferior entre sus dientes, la piel de su frente se arruga un poco y puedo jurar que siento algo abultado chocar contra mi muslo izquierdo. Los dedos de sus manos juguetean un poco con mis brazos. Mi