Mundo de ficçãoIniciar sessãoMatt caminaba con toda la normalidad por la desierta calle en la que estábamos, yo mientras tanto intentaba no caer desmayada sobre el pavimento, habíamos caminado demasiado y mis piernitas ya no daban más, estaba muy cansada, casi con la lengua afuera, y él, ja, como si nada. Que injusto.
Sentía que ya no podía seguir caminando, llevábamos así por varios minutos, no pasaba ningún taxi o algún bus que pudiese llevarn







