Parte 6...
Él la miró en silencio. Ya no importaba si ella había escrito la carta, si había llamado. Ya estaba al tanto de todo, de las mentiras, de la suciedad que le habían hecho y en la que él también había participado, queriéndolo o no.
El dolor comenzó a molestarlo de nuevo. Sentía las piernas hormiguear, pesadas. Los ojos le ardían y la cabeza le palpitaba.
— No puedo mover mis piernas - se quejó en voz baja.
— Ten calma. El accidente fue grave - dijo suavemente, animándolo — En poco tiem