Mundo ficciónIniciar sesiónEstoy recostada en el jardín de la casa de los Cavalcanti. Tanto Pía como Luca nos pidieron quedarnos acá, para mantener la casa con vida y, al decidir quedarnos un buen tiempo aquí.
Cierro mis ojos, dejo que el sol me de un poco de su calor y mis recuerdos van viajando por cientos de momentos de mi vida, como cuando me enteré que esperaba a Alex, su nacimiento, sus enfermedades, sus logros, sus penas.
Por supuesto, no puedo dejar atrás







