Capítulo treinta y dos.
Debo confesar que no imaginé que me quedaría más tiempo en su casa. Hoy se cumplirán casi dos semanas desde que me hospede aquí, los días que estuve aquí, pasamos más tiempo en la recámara teniendo sexo, no puedo quedarme embarazada, tengo dos hombres insaciables, es una buena vida. viviendo. Durante esos días nunca tuve ganas de no tener sexo con ellos, al contrario, siempre quiero sexo.
Me volví adicta al sexo, nunca había sentido tanto placer en mi vida. Con solo besarlos se enciende el fueg