78: El mundo que soñamos.
El dolor de la traición se esparce por cada partícula del cuerpo de la rubia. Esta entierra sus uñas en el cuero de su cartera mientras se encuentra en una oficina del departamento de policías, ya que el detective Walsh la llevó hasta allá. Justo ahora agradece que el detective no le haya hecho ninguna otra pregunta durante el transcurso que no fuera:
—¿En dónde está su esposo?
A lo que ella respondió:
—Buscando en Múnich a nuestra... —las palabras se atascaron en su garganta—. A Evangeline.
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