Ronin levanto la ceja.
—Bueno al menos voy a invertir en esa lindura —dijo Ronin.
—Oye, no digas eso, solo me ayudaras, no es para que te enamores de ella —agrego Iku.
—Está bien, no te exaltes —agrego Ronin.
—Mas te vale, tienes que ayudarme a que ella se sienta cómoda —agrego Iku.
—No te preocupes hare lo posible —agrego Ronin.
—Tengo una idea más certera para poder acércame más a María sin que sea arisca —dijo Iku.
—¿Y eso? —Pregunto Ronin.
—Ahora no quiere saber de hombres despues de lo las