Capítulo 41. Viaje de emergencia
POV KNOX
La cena transcurría en esa paz frágil que habíamos construido en nuestro santuario. Lira comía en silencio, su presencia era el único bálsamo que lograba acallar el ruido de mi mente. Pero el destino tiene una forma retorcida de recordarte que el pasado nunca se queda enterrado.
El vibrar de mi móvil sobre la mesa cortó el aire. Era un número que conocía demasiado bien: el médico personal de mi madre.
Al responder, el mundo se detuvo. “Knox, Estela ha tenido una recaída. Está en el hospital”.
No escuché nada más. Mi cuerpo se movió por puro instinto. Me puse de pie, ignorando la pregunta silenciosa en los ojos de Lira, y subí a la habitación. Empecé a arrojar ropa en una maleta pequeña, mis manos temblaban ligeramente, un signo de debilidad que odié de inmediato. El miedo, ese frío que no sentía desde los nueve años, me oprimía el pecho.
—¿Qué sucede? —La voz de Lira me alcanzó en el umbral. Estaba allí, observándome con una mezcla de confusión y alarma.
No respon