Capítulo 36. Estoy enamorada
POV Lira
El amanecer se había colado por los ventanales de la suite, pero yo ya estaba despierta, envuelta en el silencio pesado que había dejado la confesión de Knox. Cuando me desperté, él ya no estaba en la cama. Había dejado el espacio vacío, una evidencia de su respeto por la nueva barrera que habíamos establecido. Me vestí rápidamente y bajé al jardín privado. Necesitaba el aire frío de la mañana para limpiar el peso de la noche.
La historia de Knox era un torrente oscuro en mi mente. L