Los tacones de Renata se están torciendo por el hecho de que sus piernas no dejan de temblar, Thiago grita con angustia, ella está bastante impulsiva, ella da una vuelta y le lanza un puñado de ramas que encuentra, todo sobre el rostro de él, sabe muy bien que esa actitud son bastantes infantiles, pero a nadie tiene que comprobarle nada.
—¿Qué te pasa? ¡Estás loca! Simplemente mi paciencia ya no está dando para más, estás siendo una mujer insoportable y lo peor de todo es por las injusticias qu