Capítulo 36.
No sé dónde saqué el valor para hablarle de esa forma, ser tan exigente. Pero Iván no parecía molesto, y después de dejar de lado su comida, se puso serio, mirándome a los ojos.
—Yo no te engañé, Adele —dijo con la voz firme.
—¿En serio? Porque yo estoy muy segura de que te vi besándola.
No sé a quién está intentando engañar… pero me da mucha gracia que su gran idea para disculparse conmigo sea… Negarlo todo.
—Fue ella quien me besó a mí, así que técnicamente… —dijo él todavía tratando de conve