POV de Mimi
Sentada aquí en la barra con las chicas en mi despedida de soltera esta noche, en lo único que podía pensar era en los gruesos dedos de Gerald follándome hasta dejarme viva.
Habían pasado unas semanas desde que Gerald me habló. De hecho, era como si me estuviera evitando a MÍ. Intenté comunicarme con él varias veces pero nunca respondió, mis llamadas iban directo al buzón de voz.
Incluso cuando nos veíamos algunas veces durante los preparativos de mi boda, pasaba de largo a mi lado