- Déjame contarte su historia – dijo Verónica tomando la mano de Ashley – Como cualquier persona, ella vino a mí a pedir trabajo. Cuando vi su entusiasmo y gran sonrisa no dudé en contratarla y le di el puesto como mi sirvienta personal. Lo hacía todo bien, demasiado bien. Nunca imagine que detrás de esa sonrisa, ella se había fijado en mi hijo. Cuando mi esposo y yo nos enteramos, decidimos investigarla y su historial estaba lleno de extorción y fraude, era una trepadora que se fijaba en hombr